Pero cuando usted no ha salido de su país, o intenta hacerlo, tiene que pedirle permiso al emisor de su tarjeta. Esto me pasó la semana anterior, cuando quise usar el plástico para comprar un adorno para mi vetusto árbol navideño y el sistema lo rechazó. Afortunadamente llevaba conmigo un poco de efectivo. Así pude salir de la vergüenza ante conocidos y otras personas generosas que me ofrecieron auxilio.
2 Votos
Pida permiso, déjese bolsear y avergüéncese
Pero cuando usted no ha salido de su país, o intenta hacerlo, tiene que pedirle permiso al emisor de su tarjeta. Esto me pasó la semana anterior, cuando quise usar el plástico para comprar un adorno para mi vetusto árbol navideño y el sistema lo rechazó. Afortunadamente llevaba conmigo un poco de efectivo. Así pude salir de la vergüenza ante conocidos y otras personas generosas que me ofrecieron auxilio.







Comentarios